Afortunadamente la sostenibilidad y el interés por invertir en energías limpias y biodegradables que ayuden a respetar el entorno están cada vez más extendidos no solo a nivel particular sino también entre las instituciones. Algo que es de agradecer ya que ayuntamientos, comunidades autónomas y demás organismos de gobierno, gestionan numerosos espacios en los que si utilizasen energías menos respetuosas el impacto para el entorno sería mucho mayor.

Además, el hecho de que organismos de este tipo hagan visible la utilización de estas energías ayuda a concienciar a la población sobre la importancia de apostar por ellas y les anima a llevar a cabo pequeñas acciones que consigan que, poco a poco, todos vivamos de una manera más sostenible.  

Por eso, en García Varona celebramos que el Ayuntamiento de Pedrosa haya elegido la astilla como energía principal para su caldera central desde donde distribuye la energía térmica para los múltiples edificios públicos: desde la residencia de ancianos, el colegio, las oficinas del ayuntamiento…

¿A qué llamamos energía verde?

La energía verde no es más que otra forma de referirnos a todas esas fuentes de energía no contaminantes, provenientes de la naturaleza y cuyo consumo supone el aprovechamiento al máximo de los recursos que ofrece la fuente de la que proviene evitando así desperdicios y propiciando en consumo consciente de todas ellas.

En García Varona llevamos a cabo una gestión forestal responsable de acuerdo a los principios de desarrollo sostenible. Trabajamos los bosques respetando siempre su biodiversidad, productividad y capacidad de regeneración.

Y para aprovechar todo lo que los bosques nos dan llevamos a cabo colaboraciones como la del Ayuntamiento de Pedrosa, que recoge las astillas generadas en nuestro aserradero y las utiliza para abastecer de energía a todos los edificios que tiene bajo su gestión. Sin duda el mejor ejemplo de economía circular sin dependencia de combustibles fósiles.

Ventajas de usar astillas

Utilizar astillas como combustible para la calefacción de edificios tanto de carácter colectivo como para viviendas, supone un gran ahorro para el consumidor y además ayuda a mantener los bosques limpios controlando así el riesgo de incendios y su rápida propagación en caso de que llegasen a generarse.

El uso de este tipo de energía está generalmente extendido entre aquellos edificios con mayor consumo energético por eso, es de agradecer que iniciativas como las del Ayuntamiento de Pedrosa se lleven a cabo para evitar así que edificios que tienen un elevado consumo apuesten por energías menos limpias dejando una huella mayor en el planeta con el único fin de abastecerse.

¿Cómo funciona la astilla como energía?

Las calderas preparadas para la utilización de astillas forestales suelen tener una potencia elevada y deben estar ubicadas en lugares donde sea posible almacenar grandes cantidades del producto.

Por este motivo, la elección del Ayuntamiento de Pedrosa no habría podido ser más acertada ya que disponen de una caldera industrial con depósitos y capacidad suficiente para almacenar la cantidad necesaria para, después, repartir la energía a los diferentes puntos y edificios de la localidad donde sea necesaria.

En el caso de viviendas particulares, hay que tener en cuenta que debe disponerse de un depósito y caldera adecuados, por lo que lo ideal es optar por las astillas si se trata de una comunidad de vecinos que cuente con un depósito capaz de almacenar y distribuir la energía de manera individual a cada vivienda.

El pellet surgió para facilitar el almacenamiento y uso de bioenergía a particulares, frente a la leña y a la astilla cuya manipulación es más engorrosa.

¿Qué otro tipo de bioenergía se puede utilizar?

Existen diferentes tipos de energías renovables provenientes del aprovechamiento de la madera. En nuestro aserradero lo sabemos bien y las ponemos a disposición de todos aquellos que quieran consumir energías sostenibles y respetuosas.

La leña es, seguramente, la más conocida. Pero en la actualidad contamos con las astillas y las virutas que son muy demandadas tanto en su estado original como en forma de pellet para abastecer chimeneas, estufas y calderas habilitadas para este tipo de bioenergía.

Para que un material sea considerado bioenergía debe ser de origen 100% natural. En García Varona la madera es la protagonista y por eso todos estos combustibles son madera en su totalidad. Un compromiso más que asumimos en nuestro afán por garantizar la sostenibilidad a la hora de llevar a cabo nuestra actividad.

Somos expertos en madera, conocemos a la perfección las características de cada tipo de material y lo trabajamos respetándolo al máximo para poder aprovechar todas sus posibilidades. Ya sea tanto para producir piezas de construcción o pensadas para la fabricación de tarima maciza como para crear este tipo de energía verde por la que cada vez optan más personas.

Transformar las virutas y astilla en combustibles biodegradables que respeten el entorno es nuestra forma de devolver a la naturaleza todos los recursos que nos ofrece y que hacen posible, siempre desde la sostenibilidad, la actividad de nuestro aserradero.