Cómo los muebles de madera ayudan a cuidar el medioambiente

En el contexto de cambio climático en el que nos encontramos, cualquier contribución ayuda a mejorar la situación medioambiental. La madera sostenible puede convertirse en una gran ayuda para proteger el Planeta. Con su uso, ya sea al instalar de suelos de madera o en la fabricación de muebles de madera, contribuimos a proteger el medioambiente.

A diferencia de lo que se suele pensar, la madera es un material sostenible. En este sentido, ofrece numerosas ventajas al utilizarse en la fabricación de diferentes elementos constructivos. Por eso queremos aprovechar para explicarte cuáles son los principales beneficios.

Los derivados de la madera y la huella de carbono

Uno de los problemas actuales es la denominada huella de carbono. Con este término nos referimos a los gases de efecto invernadero que se emiten por un producto, evento, individuo o empresa. Para medirla se toma como referencia el CO2, calculando todos los gases que se emiten.

Un estudio elaborado por la Universidad Nacional de La Plata (Argentina) indica que la huella de carbono de la madera aserrada es de 67,51kg de CO2 por cada metro cúbico (entre 500 y 1000 kilos de madera, en función del tipo y de la densidad). Pero si tenemos en cuenta el carbono que se almacena en el producto final, en realidad es una huella negativa, que baja a -757,49 kilos por metro cúbico.

Ahora comparemos con la huella de carbono de otros materiales. El cemento, por ejemplo, emite una tonelada de CO2 por cada tonelada que se produce, para lo que requiere 1600 litros de agua y 1,5 toneladas de roca caliza.

Por su parte, el plástico emite 3,5 kilogramos de CO2 por cada kilo fabricado.

Como vemos, todo lo que sea emplear madera o derivados de la madera ya implica un menor impacto en cuanto a CO2.

Por último, hay que destacar la capacidad que tiene la madera de almacenar el carbono. Esto es algo que pasa incluso en el proceso de fabricación del material, es decir, cuando el árbol está creciendo. Hay que recordar que se puede reducir el CO2 en la atmósfera de dos maneras: reduciendo emisiones y almacenándolo. El uso de este material nos permite lograr ambas cosas.

Madera como solución al cambio climático

Con estos datos podemos empezar a pensar que el uso de madera sostenible es una ayuda para frenar el cambio climático. Es decir, la fabricación de suelo de madera, de muebles de madera y de otros productos con este material, puede suponer una importante reducción del CO2 que se emite a la atmósfera. Emplear productos cuya huella de carbono es muy baja es uno de los métodos que tenemos para frenar los problemas medioambientales.

Ahorro de CO2 al usar la madera

Llegados a este punto cabe preguntarse qué ahorro supone el uso de madera. Para que resulte más gráfico se puede intentar calcular ese ahorro en diferentes elementos fabricados de madera.

Según un estudio realizado por la Universidad de Hamburgo una casa podría almacenar entre 10 y 25 toneladas de carbono (en función del tamaño). Si hablamos de una ventana, el contenido almacenado estaría aproximadamente en 25 kilos. El suelo de madera permite almacenar 5 kilos de carbono por cada metro cuadrado. Los muebles de madera nos permiten almacenar hasta 1 tonelada de carbono en cada casa. Si hacemos un cálculo de toda la casa (de tamaño medio) y lo que contiene de madera el almacenamiento podría situarse entre 12 y 30 toneladas.

Un ejemplo del impacto del uso de la madera en las casas se tomó en el estudio de la Fairmule House de Reino Unido. Es la construcción más grande fabricada en madera sólida en todo el país. El inmueble consta de 5 pisos y está construido con tableros de madera laminados. En total se usaron 360 metros cúbicos, que lograron secuestrar 300 toneladas de CO2 de la atmósfera. Los cálculos estiman que si se hubiera fabricado en acero o en hormigón, se habrían emitido más de 700 toneladas de CO2.

Ciclo ecológico: un material útil en todas sus etapas

Otro de los aspectos positivos de la madera es su ciclo ecológico. Esto se debe a que es un material renovable, por lo que se puede fabricar sin preocuparse de su consumo. Al mismo tiempo, los productos derivados de la madera  tienen una vida útil realmente larga. En este sentido, podemos ver la cantidad de vigas o construcciones de madera que siguen en pie después de muchos siglos. Por no hablar de  muebles de madera que hoy en día se consideran en algunos casos obras de arte de gran valor.

Por otra parte, los productos fabricados con madera pueden reutilizarse y reciclarse. Las vigas de madera se están reutilizando en diferentes ciudades. En un estudio realizado sobre más de 40.000 toneladas de este material se calculó que más de 6.000 podrían emplearse en aserradero y alrededor de 16.000 se podrían reciclar en tableros.

Pero la madera también es útil desde el punto de vista energético. De hecho, se puede emplear como una fuente de energía. Si tomamos como ejemplo una central eléctrica de calor y energía combinados, los productos de madera que se generan en la producción de 1 metro cúbico de madera aserrada pueden transformarse en hasta 290 kWh de electricidad y en hasta 3.200 MJ de energía térmica. En la industria de la madera utilizan la energía de biomasa derivada de este material.

Los beneficios que derivan del uso de este material alcanzan diferentes campos. Por supuesto, desde el punto de vista medioambiental es una apuesta segura a corto y largo plazo. Pero también resulta fácil de trabajar y ofrece muy buenos resultados, tanto desde el punto de vista estético (porque se consiguen productos de gran belleza) como práctico (ya que ofrece un buen aislamiento térmico).

Como ves, se puede hablar de madera sostenible porque es un material que, realmente ayuda a proteger el medioambiente. Si estás pensando en la compra de nuevos muebles para casa o en cambiar el suelo, apuesta por la fabricación con madera. Además de contribuir a hacer un planeta más sostenible tendrás en casa unos productos de gran calidad.